How ICT could cooperate toward the socio- technological innovation in face to face university education
Dra. Beatriz Fainholc UNLP-CEDIPROE
RESUMEN
La gran presión de las TICs atraviesan el entramado de la realidad socio- económica y político- cultural de la sociedad de la información y penetran en el campo formativo de personas y grupos y en especial, universitario presencial, no sin resistencias y dilemas. La innovación tecnológico-educativa en esta formación significa otorgar nuevas tramas de sentido a la interacción pedagógica cotidiana.
Las TICs configuran "ambientes de aprendizaje" que flexibilizan la educación tradicional presencial pero no son panaceas. Exigen desmistificar y reformular concepciones y prácticas curriculares universitarias y revisar la formación del profesorado hacia el desarrollo de competencias complejas que acompañen reflexivamente estos procesos. El dominio para acceder, manejar, integrar, distribuir, evaluar, producir y crear información, es central para transformarla en saber al tiempo de reconstruir y articular estos procesos y resultados virtuales de modo critico y contrastado en la realidad concreta, es una necesidad en la enseñanza universitaria presencial. Flexibilizar actitudes y propuestas ayuda a funcionar con efectividad y pertinencia formativas sustantivas.
SUMMARY
The ICT high pressure in daily days of the socio- economic and politic- cultural of the information and knowledge society penetrates at every formative area of people and groups, specially at face to face university education level, not without presenting reluctances and dilemas.
The technological innovations in education means meanly, to give another sense to the everyday pedagogic interaction. ICT build "learning environments” which should to flexibilize face to face tradicional education but as everbody knows, they are not panaceas. To desmistify and reformulate university conceptions and practices within the currículum and the training of faculty, could be done with the help of ICT in order to develop complex competences and reflective processes. To achieve expertise in order to access , manage , integrate, distribuite, evaluate, produce and recreate information is very important in university teaching to transform it and at the same time, to rebuild and articulate ICT in a mix of virtual and conventional educational processes and results.
To flexibilize attittutes and proposals incorporating ICT to the curriculum will help to renovate educational practices towards substantial efective changes with formative pertinence.
PALABRAS CLAVES
Innovación socio-tecnológica. Incorporación de TICs en currículo. Formación flexible universitaria. Nuevas tramas de sentido. Formación metodología del profesorado.
KEY WARDS
Socio-technological innovation. ICT curricula articulation. Flexible university education. Faculty training in new conceptions, methods and competences. Critical approaches.
PERFIL ACADEMICO Y PROFESIONAL DEL AUTOR: Dra. Beatriz Fainholc.
bfainhol@speedy.com.ar
cedima@ciudad.com.ar
www.cediproe.org.ar
Licenciada en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de Buenos Aires., 1966.
Máster en Ciencias Sociales (Sociología de la Educación ) por la Universidad Estadual de Sao Paulo, Brasil, 1970.
Doctora en Educación. Por la Universidad nacional de La Plata, 1996.
Profesora Universitaria en las Universidades de Buenos Aires, (en el Departamento de Ciencias de la Educación desde 1970 hasta 1990), Universidad del Salvador (a cargo de TV. Educativa desde 1979-1984) y Universidad Nacional de La Plata , por concurso público nacional en Tecnología Educativa en grado y Educación a Distancia en Postgrado desde 1986 hasta la actualidad, en diversas Maestrías y Doctorados de universidades nacionales, privadas y extranjeras presenciales y virtuales (en Chile, Madrid, etc.).
Directora General de la Fundación del CEDIPROE- Centro de Diseño, Producción y Evaluación de Recursos Multimediales para el Aprendizaje.
Autora de numerosas colaboraciones en revistas, boletines y portales electrónicos como de libros de la especialidad en una óptica transdisciplinaria aplicada al diseño e implementación de TICs en programas de Tecnología Educativa en la línea de “Apropiada y Critica” y, Educación a Distancia.
Evaluadora de proyectos y materiales de E-learning en Foros Nacionales e Internacionales.
Sus libros son: “Sociología de la Educación”- 1979.
“Educación a Distancia” (el primer libro escrito en Argentina en 1980).
“La TV. y los niños argentinos”- 1984.
“Educación Rural: temas claves”- 1991.
“La Mujer en la Educación y la Cultura”- 1994.
“La Tecnología propia y apropiada”- 1990.
“Hacia una Didáctica no sexista”- 1994.
“La Mujer y los Medios de C. Social". Humanitas.
“Nuevas Tecnologías de la Información en la enseñanza”. Aique- 1997.
"La interactividad en la Educación a Distancia". Edit. Paidós, Bs. As., 1999.
"La formación del profesorado para el nuevo siglo". Edit. Lumen - Humanitas, Bs. As. 2000.
“Lectura crítica en Internet: análisis y utilización de los recursos tecnológicos en educación. – 1° ed. – Rosario : Homo Sapiens, 2004.
Investigadora de Ciencia y tecnología de la UNLP y otros centros superiores. Como consultora de Organismos Nacionales e Internacionales intervino en el diseño, desarrollo y evaluación de programas educativos no convencionales, incluyendo la producción y evaluación de proyectos y materiales mediáticos e interactivos para todos los medios de comunicación social, informáticos y telemáticos.
Miembro consultivo de gabinetes técnicos para proyectos educativos de Tecnología educativa, Educación a Distancia y Tecnologías de la Información y la Comunicación- TICs- en Ministerios y oficinas educativas (nacionales y extranjeras). Las nombradas constituyen las principales líneas de investigación de preocupación y dedicación de la autora.
Índice
1- Contextualización
2- Innovación socio-tecnológica en la organización universitaria.
3- Las TICs se incorporan en el currículo universitario presencial para flexibilizarlo.
4-Formación conceptual y metodológica del profesorado universitario convencional.
1- CONTEXTUALIZACIÓN
Pensemos que nuestra sociedad ha logrado el transito a otra instancia civilizatoria donde sus fuerzas poderosas socioculturales constituyen el conjunto de conceptos y practicas referidas a un desarrollo humano sostenible, contribuidoras a un poder asociativo global posibilitado por las redes electrónicas y al surgimiento de los medios de comunicación horizontal- participativos apoyados en las TICs.
Los escenarios de esta sociedad alternativa del conocimiento demuestran sin embargo, ser cambiantes e inciertos: requieren propuestas organizacionales con personas de esquemas representacionales flexibles para generar respuestas imprevisibles. Se ha entendido que su energía es el saber y las competencias de un “saber y querer hacer” que favorecen producirlo, es decir que dependen del desarrollo continuo del conocimiento. De este modo, los pilares de esta sociedad se sostienen en el poder de la gente y sus instituciones (por sus saberes, valores y actitudes), en el poder del aprendizaje, de la productividad y de la integración sociocultural global, de modo sustentable, o sea a lo largo del tiempo.
Imaginemos que las características de este estadio social ha sido tomado en cuenta por la satisfacción equitativa de sus necesidades (que condujo a la concreción de la e-inclusión) antes que la introducción caprichosa de innovaciones y así, ha pensado en el valor social de la tecnología antes que en su consumo desenfrenado. Es decir que ya es materia conocida y reconocida el porque y para que de los medios y mediadores tecnológicos, lo que es lo mismo que decir: que la persona a pesar de las transformaciones sociales satisface primero su necesidad comunicativa,-entre otras-, que no es necesariamente tener el ultimo modelo del celular que toma fotos, emite música y adivina el numero a marcar. Es decir que el proyecto que sostiene a esta “alternativa sociedad del conocimiento”, afirma el valor y condición de la autonomía como estado personal y colectivo para crear sus propias instituciones y ser capaz de revisarlas, apropiarlas y transformarlas (Castoriadis, 2006)[1] continuamente.
Si bien se han logrado ciertos grados de reconocimiento de la identidad personal, organizacional y regional de países en el ciberespacio Inter. / Transnacional, dados por el uso principalmente comunicacional de las TICs (con el uso de weblogs, las redes colaborativas y oros), se continua trabajando arduamente para reconocer nuevos patrones flexibles para producir ideas e insights diversos, según elementos nuevos que aparecen. Crear nuevo saber cuando las mentes se abren, se comunican, dialogan “pública y conectadamente”, a partir del espacio cultural de internacionalización ciberespacial de Internet sigue apuntando a explotar mas las potencialidades enormes de las TICs e Internet en el concierto internacional que cada vez es mas creativa porque supo alejarse del pensamiento convencional, además de no quedarse pegada a la racionalidad instrumental o artefactual de los equipos.
Creemos que de este modo se ha podido producir el transito a otro tipo de sociedad de la información y del conocimiento, que implica personas, grupos y organizaciones para reconocer que educarse es aprender la mayor cantidad de lenguajes y formas de presentar/ representar el conocimiento, para lo cual entre otros, se ha otorgado otro sentido a la tecnología y se han apropiado pertinentemente las TICs.
Para equipar personas que enfrenten la sociedad de la información (S.I.) y la economía del conocimiento, la Universidad debe revisar su modus operandi, su modelo organizativo y cómo gerenciala (o su management) la educación superior conjuntamente a su modelo pedagógico. Todo ello inscripto en contextos generales aplicados a la educación y en especial en proyectos universitarios con modalidades socio-tecnológico-educativas no convencionales, que parecen ser las mas flexibles para satisfacer las cambiantes demandas formativas.
Es decir, se ha reconocido que el sentido de la misión formativa de una sociedad se instituye e inscribe a si misma, en un marco y tiempo histórico-socio-cultural especifico. Para ello se ha requerido de instituciones revisadas como formadoras de ciudadanos/as lúcidos, habilidosos y solidarios para favorecer inclusiones socioculturales diversas que articulan con relevancia y efectividad las mediaciones tecnológicas y así, las TICs. Se esta progresando, de este modo en democratizar con sentido la producción y distribución de información válida y valiosa para robustecer la ciudadanía emergente según estas demandas y tiempos.
Entonces la pregunta –luego de identificar el marco donde inscribir esfuerzos sociales personales y colectivos, la pregunta es ¿cómo han hecho? Como se hizo para extraer conceptos y practicas (a modo de una propuesta de “ingeniera reversa”) con sentido reflexivo y poder horizontal, para transferirlo y proceder en otras situaciones. Es decir, rescatar como se ha sabido apropiar las TICs como colaboradoras de innovaciones socio-tecnológicas adecuadas y como se las ha podido articular en la cultura y en las propuestas formativas. Como el sistema universitario pudo ir superando la crisis en la que estaba inmerso y ha sido capaz (no sin retrocesos) de enfrentar la presión socio-política y económico-cultural local y global, para responder a las necesidades emergentes de una economía intensiva en conocimiento. El interrogante es que pasos se han dado para reinventar una universidad más efectiva en costo, equitativa por acceso ampliado y respeto a las diferencias personales y culturales y, democrática o inclusiva al brindar más y mejores oportunidades a los estudiantes que las universidades convencionales conocidas.
Como se han reestructurado los centros educativos, formado a los profesores universitarios y transformado las situaciones de enseñanza y aprendizaje para que las personas desarrollen saberes y actuaciones “ respondentes” (Stake, 1976)[2] a la nueva visión societal, con actitudes flexibles y transformativas.
Si esta descripción responde al tiempo histórico-cultural que se vive, se necesitan decisiones enérgicas y sostenidas para imaginar y liderar transformaciones, negociar contradicciones y conflictos inherentes a los nuevos contextos, justipreciar situadamente los pro y contras de las tecnologías, a partir de una óptica alternativa para remover anacronismos que resisten revisiones profundas.
En consecuencia, las innovaciones socio-tecnológicas genuinas y pertinentes que la educación superior convencional necesita, se aproximarían progresivamente a las direcciones señaladas, lo que significa que la educación universitaria cara a cara flexibiliza sus instancias de formación porque reformula su ideario principista y entre otros elementos centrales, reconoce el aporte de la articulación de las TICs, al incorporar en sus marcos de trabajo, el aprendizaje electrónico puro o mixto.
La contribución sistémico-holista de este modo, estaría dada por el logro de una formación flexible y abierta de personas concebidas como tendientes a constituirse en analistas simbólicos, experimentadores y anticipadores de problemas que proponen soluciones alternativas.
2-Innovación socio-tecnológica en la organización universitaria.
La sociedad de la información demostró ser movida por la energía que representa la producción de saber o conocimiento (“building knowledge powered society”), resultado de la energía sinérgica de personas, grupos y organizaciones. Su poder radica en el aprendizaje, la productividad, la integración socio cultural y la formación de una nueva ciudadanía[3]. Entonces fortalecer las habilidades de anticipación o predicción del futuro durante la formación universitaria- para contraponerla al aun vigente pensamiento convencional lineal, al apelar a una perspectiva holista, interdisciplinaria y ética que elabora, comparte, contribuye y distribuye información- , conduce a pensar que si dicha organización universitaria no está movida por el poder del conocimiento socialmente útil, es y será obsoleta.
Una iinnovación socio-tecnológica supone producir un quiebre respecto de lo que es acostumbrado o rutinario en una organización social para superar la generación repetitiva o mecánica de concebir y producir los procesos y resultados requeridos, en nuestro caso educativos. Urge o se necesita entonces, productos nuevos porque los existentes ya no satisfacen las necesidades de la realidad, los procesos que se viven se vaciaron de sentido para los usuarios y los resultados que se obtienen no se vinculan con las demandas histórico-culturales contextuales del trabajo y la vida en general.
Con ello también, se entiende a la “gestión del cambio educativo” como el gerenciamiento de un diseño propuesto para una innovación socio-formativa mediada por tecnología, de preferencia con TICs, en nuestro caso, cuya visión las vincula de modo sustantivo en la enseñanza, por manos de un equipo que aporta su experticia para alcanzar ciertos fines. Claro que ello, hoy debería asegurar la elección de concepciones reflexivas superadoras de anacronismos y el uso de metodologías y recursos en forma, contenido y tiempo del modo mas adecuado a una propuesta viable, factible y pertinente si se trata de producir los resultados esperados, los que a su vez, sean tangibles, mensurables y trascendentes.
Sin embargo, el cambio no tiene gran aceptación: personas y organizaciones se resisten.
Entre las fuentes individuales de resistencia al cambio se hallan los hábitos adquiridos y convertidos en rutinas que no facilitan sino anquilosan, la realización reflexionada de actividades con significado. La resistencia organizacional apunta a diversas inercias estructurales de mecanismos construidos ancestralmente que si bien producen estabilidad, son anacrónicos a las demandas de tiempos culturales diferentes. La inercia de una institución o grupo se da porque sus normas actúan restringiendo el cambio, sin enfrentarlo y repensarlo por lo que contribuyen a dicha resistencia.
Todo cambio tecnológico de este modo, apunta a profundizar la calidad de sus procesos, productos y servicios en su generación y gerenciamiento, dentro de una tradicional organización universitaria, en nuestro caso. Ello se vincula a la integración de subprocesos que demuestren ser en la práctica, oportunos y pertinentes porque son útiles, valiosos, viables, transparentes, amistosos, precisos, realistas, prudentes y éticos.
Apuntan a una (alternativa) incorporación inteligente y criteriosa - lúcida y no consumística- de las TICs apoyadas en valores que sostengan los esfuerzos personales y de un desarrollo sociocultural, científico-tecnológico y productivo visible, respetuoso y sostenido. Esto se relaciona en su ideario y en la práctica con la flexibilidad de las propuestas formativas porque reina una amplia confianza, autenticidad y apertura. También un fomento al protagonismo de los usuarios (estudiantes) como responsables y partes interesadas en su aprendizaje para una maduración y mejoramiento –personal y social- progresivos.
Asimismo un apoyo a la participación porque todos y todas, – administradores, profesores/as y estudiantes-, son parte comprometidos del cambio cultural y de mentalidades que requieren hoy una articulación de las coordenadas factuales y virtuales.
Estas innovaciones reconocen para su construcción, que su energía pertenece a todos y todas: esta conformada por la e-inclusión al desarrollar saberes y competencias vinculadas a las TICs, las que evolucionan hacia un empoderamiento de los usuarios, para nuestro caso, estudiantes universitarios, en dirección a aprendizajes sustentables a lo largo del tiempo y de la vida. También, se requieren axial, no solo instituciones educativas universitarias de amplio acceso sino formativas en organizaciones diversas de nivel superior que oferten programas (de enseñanza, investigación y prospectiva) de calidad y pertinencia para producir,- dentro de una internacionalización creciente y sin perder la identidad local-, una formación clave para anticipar modelos educativos de avanzada.
Entonces, el contenido disciplinar e interdisciplinar y las formas mediadas por tecnologías, aparecerían en estas propuestas innovadoras curriculares de las instituciones referidas en tiempos de marca cibercultural. Vivir la introducción de las TICs implica auténticas transformaciones en donde no bastan las máquinas sino tomar en cuenta lo:
- subjetivo: remoción /cambio de teorías implícitas o concepciones erróneas de personas y grupos desde las que se interpreta la tecnología en general, y
- objetivo: por la práctica contrastada del objeto de la transformación, al analizar su intencionalidad, contenido, estrategias metodológicas, evaluación, etc.
Es reconocer el acceso ampliado con más personas a compartir el saber, interactuar con la incertidumbre y las contradicciones en escenarios nuevos de comunicaciones horizontales, con una promoción de actitudes pro-activas, anticipatorias y monitoreadas para su expansión y mejoramiento contínuos. Las TICs no siendo panaceas han demostrado poder coadyuvar a estas situaciones.
Por lo tanto la selección, combinación y aplicación de tecnologías y de las TICs debería inscribirse en una estrategia más flexible y comprehensiva de la enseñanza y los aprendizajes mediados –ahora electrónicamente- a fin de posibilitar dentro de un conjunto sistémico-holista organizacional, la producción de quiebres, la amplificación de las funciones superiores de pensamiento individual y grupal y, una aplicación contrastada en campo de procesos y productos reconstruidos y aterrizados además de estar caracterizados por sofisticados insumos de constantes transformaciones .
Se esta bastante lejos de satisfacer estas necesidades a pocos anos de cumplirse el 1er decenio del siglo XXI.
3- Las TICs se incorporan en el currículo universitario presencial para flexibilizarlo.
.En una sociedad superadora del conocimiento hegemónico se requieren revisitar varios componentes: no solo el acceso y uso equitativos de las TICs para no quedar/ estar excluído/a socialmente sino acerca de su apropiación y transferencia aplicativa y contrastada a otras instancias culturales. Obtener respuesta con una inserción recreada de las TICs en los programas educativos superiores de formación, particularmente, de profesores/as es clave[4].
Debería rescatarse, imaginar y ensayarse practicas y formas valiosas de producción de conocimiento socialmente útil a partir de las TICs, a fin de ser reformuladas para su aplicación innovadora a través de la elaboración de síntesis continuas. Se debe tener presente que si bien las TICs constituyen códigos simbólicos que demostraron que no son panaceicos, son los vigentes en la sociedad actual de la información, y por ende deben ser capitalizadas.
El tema no es simple: aun reinan rigideces y “pensamientos únicos”, donde muchas de las innovaciones como fuertes iniciativas de avanzada, tienen gran dificultad de generalización porque no pueden ser asumidas por la organización universitaria como un proyecto comprehensivo o global que incorpora las TICs.
Se requiere un gran compromiso institucional en valores y espíritu representado por una cultura universitaria flexible para promover la producción y uso social del saber, la investigación científico – tecnológica y la transferencia practica a la sociedad, por una apropiación autentica de las TICs para que realmente sirvan de un modo crítico: no aceptando transferencias en bloque de tecnología sino que cada una será analizada en su propia especificidad, teniendo en cuenta sus debilidades y fortalezas dentro de un proyecto alternativo.
A los pensamientos de Durkheim (1963) ( ) que sostiene que una institución escolar – en nuestro caso la universidady otra organización educativa de nivel superior- , es el espacio y el lugar de socialización e integración sociales que interactúa con el conocimiento que la sociedad y la cultura coloca en mediaciones diversas, para consolidarse en el tiempo, se anade el presupuesto central de la inclusión en sus propuestas de renovación y critica porque escenarios y actores, tiempos y lugares actuales son diferentes, los pasados: cada vez mas virtualizados y desformalizados como precarios e inciertos, demandan otras propuestas y soluciones.
Generar, multiplicar y profundizar saber tecnológico (Fainholc, B. 2001)[5] de modo distribuido y compartido, contribuye a la discusión critica e integración sociocultural transformativa en épocas donde la tecnología penetra toda la realidad y produce al mismo tiempo, fragmentación y disloque.
Asimismo existen diferentes razones para utilizar la tecnología y en especial las TICs en la enseñanza superior (BATES, T. ,2001).[6]
Existen una serie de factores que llevan a muchas organizaciones universitarias o superiores a incorporar las nuevas tecnologías de la información en la enseñanza y el aprendizaje como en la investigación. Algunas de las siguientes son las que conducen a comprender porque y cómo las TICs podrían colaborar en la innovación socio-tecnológico-educativa en la integración de dicha formación superior y universitaria presencial con la modalidad virtual en una implementación simultanea y articulada.
En general se piensa que se utiliza la tecnología y las TICs,- mas allá de la existencia objetiva de múltiples razones sino que las mismas dependen de las personas y su posibilidad de decisión según el cargo que ocupen (por la cuota de poder y/o profesionalismo que posean), al pensar que dicha articulación con las TICs (recreadas por quien suscribe), podrían:
· Mejorar la calidad del aprendizaje porque de este modo es mas actualizado, variado y rico al llegar de modo distribuido.
· Ofrecer a los alumnos el aprendizaje y la practica de las habilidades cotidianas de interacción y comunicación con la tecnología de la información que cada vez son mas comunes y existen en la realidad cotidiana y que se necesitan en el trabajo y en la vida.
· Ampliar el acceso a la educación, la retención de los estudiantes remotos, el seguimiento personalizado en la formación y otros.
· Posibilitar la apropiación de la tecnología como código simbólico de la sociedad tecnológica actual.
· Reducir –como algunos sostienen,- los costos de la enseñanza, lo que habría que verificar en términos del contexto socio-económico de país o región e institución universitaria que las incorpora y para que fines, lo que significa,
· Mejorar la relación entre costos y efectividad de la enseñanza.
La educación como dimensión sociocultural y productiva posee en la universidad, un lugar de alta relevancia en la elaboración y aplicación de conocimiento científico-tecnológico socialmente útil, con valores subyacentes que exigen reorientaciones urgentes en base a los cambios acelerados que con la aparición de los nuevos códigos e tecnológicas se dan en las mediaciones e impactan en las relaciones sociales en general. Las mismas se dan en marcos de reorganización de la cultura y de la producción y reclaman un papel estratégico a cumplir en la curricula de educación superior -en concepción y metodología – con calidad y equidad en sus procesos.
Parecería que incluir y/o centrar la formación con mediaciones electrónicas resulta interesante, situado e innovador desde el punto de vista formativo si bien no presenta de ningún modo, resultados taxativos y debería ser materia de discusión e investigación constantes debido a lo no poco que se debe profundizarse acerca de las potencialidades enormes de las TICs e Internet en los proyectos educativos. Pero al mismo tiempo, se tiene la sensación que sin estas mediaciones, poco y nada se contribuye a formar personas y grupos “plantados” socio-culturalmente hoy para construir lo local dentro del concierto social internacional. O lo que es lo mismo desde el punto de vista de la crítica, al apropiar localmente tecnología, que es lo que hacen los dominados con componentes materiales y simbólicos dominantes a fin de poder revertir una situación de inequidad, muchas veces histórica.
La innovación socio-tecnológica de la educación presencial universitaria.
Si pensamos en cómo las TICs podrían colaborar en la innovación socio-tecnológica de la educación presencial convencional universitaria, no entendida para convertirse necesariamente en el camino de una transición forzosa a una universidad virtual del e-learning (con todas las criticas y fracasos que se han registrado y los ajustes evaluativos que se recomiendan realizar para poder prevalecer) , los nuevos escenarios que innovan y flexibilizan siguiendo las líneas señaladas , articulan las TICs con la presencialidad del siguiente modo posible. Como:
1. formas de representar, codificar, almacenar, distribuir, comunicar e interactuar con el saber disciplinario cercano y de forma remota, que exige reconceptualizar tiempos y espacios como mediaciones y mediadores: entre ellos, desde el rol tradicional de la lectura lineal del libro impreso y la palabra como medio comunicacional privilegiado para pasar a entornos hipermedias electrónicos virtuales y de la red Internet con diferentes articulaciones textuales y sociales. También, provocadoras de nuevas configuraciones de sentido dentro de las perspectivas histórico sociales, culturales, económicas y comunicacionales “liquidas” (Bauman, Z. 2004)[7].
2. reconocer la horizontalización de oportunidades de aprender en sistemas flexibles, o existentes “mas allá de la escuela” de cualquier nivel y modalidad, al valorizar lo no formalizado y abierto, posibilitado por la interacción con las tecnologías. Las mismas también despiertan contradicciones y resistencias como adhesiones irreflexivas por las adopciones panaceicas,- que habrá que desmistificar-, dadas por un consumo marketinero que presionan al currículum de la educación formal y no formal.
3. rescatar , dentro del contexto de la diversidad cultural, –aunque no siempre de equidad social-, la cconfiguración de saberes a partir de mediaciones y mediadores de navegación en Internet en cibercafes, teléfonos móviles conectados en juegos grupales, mensajera de texto, producción de videos You-tube o audios de podcasting. Los mismos si bien requieren ser validados y evaluados/ investigados, deberían ser apropiados ya que es parte del paisaje de los espacios de la vida pública y privada y que a la par de alterarlos, desarrollan y jerarquizan competencias socio-tecnológicas en los estudiantes que están disociadas de lo académico o educativo.
4. exprimir las posibilidades que las TICs multiplican, replantean y aceleran en la interacción socioeducativa y en la interactividad tecnológico-educativa (como a través de la web.2) [8]para superar desterritorializaciones transnacionales y producir compromisos de trabajo por transferencia socio-comunitaria aterrizadas, satisfacción de necesidades y resolución de problemas. Es decir la universidad a través de sus “Servicios de extensión universitaria” propicia y debería corresponderse con programas de formación que aprovechen y potencien la productividad por aprovechamiento pedagógico de la transversalidad socio-virtual de las TIC.
5. investigar en la acción la tranversalidad de las TICs en proyectos sinérgicos de variadas disciplinas o áreas del conocimiento, para replantear y potenciar la construcción del saber y el hacer de modo anticipado, estratégico y sostenido.
6. robustecer la identidad organizacional, nacional y personal en el ciberespacio Inter. / transnacional por la practica del respeto a lo diferente en situaciones comunicativas mediadas por tecnología y exprimiendo las nuevas posibilidades de las TICs. Entre ellas, por introspección (por ejemplo con el uso de weblogs) y por confrontación de ideas (por ejemplo por el uso de las redes colaborativas), para la producción de saber tecnológico nuevo (por ejemplo a través de webquests al aprovechar cualquier contenido disciplinario o de áreas de conocimiento), o al profundizar la metacognición de cada estudiante al producir insights en términos de situaciones creadas para que “la mente se abra”, cuando se comunica y dialoga pública y conectadamente con otros en el espacio acústico y cultural de Internet.
7. ensayar modelos electrónicos híbridos de educación o blended learning[9] que resultan en un mix de la enseñanza “cara a cara” con la educación virtual soportada en sistemas (plataformas) tecnológicas de administración de contenidos y orientación tutorial. En estas propuestas es clave la justa selección, combinación, aplicación y seguimiento de cada una de las tecnologías y de las TICs que se ha decidido articular en el diseño instruccional de una unidad o clase, y/ o curricular de un Curso o de una carrera.
8. lo que la creatividad del profesorado haga brotar y lleve a experimentar más lo que los estudiantes traigan a clase o sugieran como temas y actividades…el camino esta abierto….
De este modo, la educación superior con la incorporación de TICs esta demostrando relevancia en cuatro tipos de cambios:
- En el profesor: en su rol organizacional , administrativo y técnico, social y cognitivo;
- En el estudiante que debe aprender a usar con inteligencia las TIC, para su selección, evaluación, organización y aplicación de la información.
- En la concepción y metodologías de la enseñanza con redes que mas que nuevas metodologías con TIC implican nuevas perspectivas para entender la realidad formativa en aras de tratar de mejorar la práctica educativa de modo reflexivo, y
- Administrativo-organizacionales al reconocer el marco sociocultural del ciberespacio en estrecha interdependencia con los vínculos formativos "cara a cara”, establecidos por los cambios históricos- culturales y socio-emocionales.
El protagonismo de la formación flexible
Entonces profundizar las demandas que la sociedad de la información en su transito a una sociedad mas pertinente del conocimiento para sostener una línea de cambio socio-tecnológico, propone situaciones provocadoras para enfrentar, dilucidar, reflexionar y aplicar las TICs de modo flexible. Considerarlas así como organizadoras de "ambientes de aprendizaje”, significa revisar los componentes centrales del currículum y de los contextos instruccionales o de enseñanza para formar a personas y grupos dentro de transformaciones muy profundas en las concepciones y roles socioeducativos presentes con impacto futuro.
Toda innovación propone un programa formativo anticipador para la formación de sus protagonistas. Requiere y se nutre de recursos materiales y simbólicos que les permitan soportar el costo de instituirlas al absorber/ reajustar las debilidades y fracasos como los errores inevitables a cualquier implementación nueva.
De ahí que impulsar una comunicación fluida entre las unidades y diversos sectores de la universidad ( administradores, departamentos, carreras, profesores/as, técnicos y otros) , que están convocados para la renovación reflexiva, es una necesidad constante a fin de fortalecer la nueva (ciber) cultura general y en especial, educativa de desarrollo incipiente en la organización en estrecha interdependencia con la presencialidad característica universitaria.
Ello coadyuva a configurar una “organización que aprende”[10] de modo flexible, aterrizado, critico y abierto. Es decir, es aquella que continuamente se adapta (regula, no adopta), cambia y se reformula a la luz de los diversos requerimientos epocales y socioculturales, de modo sostenido a lo largo del tiempo. Una innovación en la práctica es considerada también como la aplicación en un contexto concreto y con objetivos precisos, de procesos nuevos. Ello desafía a cualquier organización convencional a establecer un proceso de adaptación y apropiación – no adopción, como se dijera.
Flexibilizar la educación presencial articulando las TICs supone revisar además de la esfera administrativo-organizacional, la mediacional comunicativa, ahora mediada por tecnologías, en su incidencia directa en las determinaciones formativas.
La variable tecnológica como la semiológica acentúan lo educativo porque mediaciones y mediadores coadyuvan en la especificación del logro (o no) de las metas de aprendizajes (según estilos cognitivos e inteligencias múltiples mediante ) de los estudiantes , los contenidos disciplinares y su secuencia en la enseñanza , la combinación de estrategias metodologiítas del profesor/a, el uso adecuado y flexible de todos los recursos integrados para lograr entre variados imponderables de la practica, la efectividad pedagógica en contextos formativos superiores.
En consecuencia, el cambio socio tecnológico en la universidad convencional que ha movilizado sus estructuras y articula concepciones y procedimientos relacionados con las TICs, ha necesitado de ciertos prerrequisitos tales como:
1. poseer una visión compartida en la que todos acuerden.
2. desechar formas viejas de pensar caracterizadas por rutinas estandarizadas para solucionar problemas o hacer tareas.
3. considerar que los procesos formativos, de concepciones para el diseño curricular e instruccional, insumos administrativo-organizacional y de gestión, de mediaciones tecnológicas en actividades comunicacionales y funciones de evaluación e investigación se hallan en interacción interdependiente dentro de una cultura en la acción.
4. una gran y abierta comunicación entre todos y todas es insoslayable, más allá de los niveles diferenciados, con confianza y sin temores, para permitir el desarrollo de la autoestima y autonomía organizacional y académica.
5. apoyarse en fertilizar a través de la investigación en la acción, la interacción y comunicación mediadas con las TICs.
6. supeditar el interés personal y los intereses departamentales fragmentados al interés en el trabajo en conjunto de la universidad u organización de nivel superior, carrera o departamento a fin de alcanzar la visión compartida y productiva de la misma.
7. fomentar compromiso sin perder el aliento, la apertura y la flexibilidad.
La educación flexible representa una apuesta a la adaptación a las demandas de una alternativa sociedad del conocimiento dada por la incorporación y explotación apropiadas de las TICs los programas formativos de una manera combinada con la presencialidad característica de los procesos universitarios convencionales.
Esto es lo que debería caracterizar en general a las instituciones educativas universitarias para superar situaciones convencionales – muchas de ellas burocratizadas, rigidizadas y alejadas de ser un servicio de satisfacción comunitaria.
La gran presencia de la tecnología y las TICs en las vidas de las personas, grupos y organizaciones sociales exige formación seria y responsable que requieren de diversas decisiones de diferente naturaleza. Todas vinculadas al desarrollo de competencias y dominio para acceder, manejar, integrar, distribuir, evaluar, producir y crear/recrear información y así, poder funcionar ágilmente en la sociedad de la información y el conocimiento.
3- Formación conceptual y metodológica del profesorado universitario convencional.
La introducción de las TICs en la universidad convencional presencial no se puede llevar a cabo de modo improvisado o aleatorio sino que requiere una planificación –estratégica de la organización y una formación del cuerpo de profesores e investigadores muy seria si se desean obtener resultados de calidad. Un punto central en ello es contar también, con una infraestructura tecnológica adecuada para una apropiada enseñanza basada en las tecnologías que involucran a un indiscutido cuerpo de personal de apoyo administrativo, técnico y otros.
Todos los profesores/as se convierten en la línea que se expone, en general en analistas simbólicos al ser trabajadores del conocimiento (o e-workers) emergentes de esta sociedad articulada con la característica economía de la información. Son lideres para la introducción, gerenciamiento, evaluación y prospectiva del cambio, lo que requiere enérgica y continua capacitación y estimulo para protagonizarlo y así, pilotear las TICs (y lo que se inventare) en la administración, enseñanza y aprendizaje virtuales cotidianos. También para ello urgen decisiones y financiamiento constantes y sostenidos, para que soporten las innovaciones de modo evaluado, a lo largo del tiempo.
El saber y el hacer reflexivo entonces en este contexto caracteriza a los profesores y profesoras que como “procesadores/as humanos/as de información”, seleccionan, evalúan , usan y se apropian de la información como materia prima para su desempeño cotidiano. De dicho reservorio virtual cada vez más enorme y de reproducción interactiva veloz, relaciona y extrae, interpreta y elabora el saber que necesita para transferirlo al contexto educativo y organizacional a través de acciones estratégicas.
Asimismo los profesores/as como analistas simbólicos recurren y demandan constantes propuestas de reciclaje- perfeccionamiento- reformulación de lo que saben, a través de ofertas de capacitación “just in time” que hoy proponen productos y servicios en programas electrónicos (de e/ blended learning, videoconferencias y otros) de “self directed professional inside a lifelong learning” o el aprendizaje autodirigido a lo largo de la vida en general y profesional. De este modo, se acercan algunas propuestas para entender el tránsito que se propone aunque no de modo claro para el cambio socio-cultural y tecnológico dentro de los nuevos paradigmas de las organizaciones, al discriminar ventajas e inconvenientes, ya que panaceas no existen y sólo la contrastación con la acción cotidiana lo pondrá en evidencia.
En su trabajo fundamental The Rise of the Networked Society (el auge de la sociedad interconectada), Manuel Castells (1997), destaca que «la habilidad (o la falta de habilidad) de las sociedades para controlar la tecnología y en particular las tecnologías que son estratégicamente decisivas en cada época histórica tienen una gran influencia en su destino, hasta el punto de que se podría decir que si bien la tecnología per se no determina la evolución histórica y los cambios sociales, sí determina la capacidad de las sociedades para transformarse».
Por lo visto, existe la imperiosa necesidad de formar en nuevas competencias a las personas en general (estudiantes) y a los nuevos agentes (profesores/as e investigadores/as ) que trabajan en las organizaciones educativas universitarias – en nuestro caso- como analistas simbólicos, experimentadores, resolutores de problemas que aplican habilidades de análisis, síntesis y críticas al pensamiento, entro otros rasgos.
Tanto el dominio de las competencias “informacionales” (que se conocen como “information literacy” o “information fluency”) como las mediáticas, que se hallan articuladas de modo especial a las habilidades interpersonales de empatía e inteligencia emocional , respeto, solidaridad y colaboración, es lo que debería caracterizar a una organización universitaria de genuina vocación de servicio.
Asimismo fortalecen la autodirección y autonomía de profesores y luego por transferencia, de los estudiantes, que con su respectiva capacidad de negociación y adaptación dentro de un marco de responsabilidad social, aumentan la productividad académica y social. Sin la formación en estas competencias fundamentales, el profesorado podría dar por veraz o valiosa, alguna información errónea, hacer inferencia e interpretaciones indebidas, pensar que ya sabe lo suficiente y para siempre, dejarse llevar por prejuicios y, en suma, tomar decisiones equivocadas (de las que nadie esta libre mas allá de los grados de capacitación y académicos obtenidos) y poner en marcha, “malas practicas”, que en los tiempos que corren no le conviene a ninguna universidad.
La formación del profesorado y el cambio socio tecnológico.
El cambio socio tecnológico con la articulación critica de las TICs en la formación del profesorado tiende a revisar y enriquecer la enseñanza convencional presencial. Apunta al conjunto de intervenciones planeadas hacia el logro de saberes tecnológicos[11], - correspondientes al dominio del hardware, software y mindware (o tecnologías invisibles relacionadas a las estrategias socio-cognitivas que se apoyan en las funciones superiores del pensamiento y en el intercambio con los otros) -, requeridos por una organización universitaria.
Algunas sugerencias para la formación del profesorado [12] universitario presencial en general y que favorezcan el cambio tecnológico en especial, deberían aprestar y remover mentalidades, es decir, apuntar a lo actitudinal y valórico-, más central que lo artefactual. Ello se operativiza con una:
1. sensibilización en grupos de entrenamiento que buscan revisar para cambiar el pensamiento del profesor y así, su accionar, por medio de una interacción abierta y sincera.
2. retroalimentación de opiniones realizada de modo formal (a través del uso de cuestionarios) o informal para identificar discrepancias entre las percepciones de los usuarios/estudiantes y superiores; a lo que debe seguir una discusión de conceptos y metodologías, enfoques y estrategias de trabajo pedagógico mediado con tecnologías con una desmistificación de los medios o recursos tecnológicos, en general tomados como panacéicos.
3. consultoría evaluativa durante el proceso a fin de conocer acerca de lo que está pasando e identificar problemas que necesitan reencauzarse para mejorar la calidad de la educación administrada en la combinación presencial y con las TICs.
4. integración de equipos donde la alta interacción entre los miembros (a modo de comunidades de aprendizaje, práctica e investigación) sea su rasgo central lo que incrementará confianza, apertura, productividad y aplicación creativas.
5. desarrollo personal y organizacional para revisar y cambiar las actitudes, erradicar estereotipos y percepciones rígidas que perturban la comunicación y la construcción de conocimiento conjunto, dentro de un clima de respeto y confianza mutua.
En reciprocidad desde la perspectiva del estudiante, la experiencia de flexibilización de la enseñanza superior hace que[13] acceda e interactué con evaluación y control activos, a un amplio abanico de recursos y materiales para el aprendizaje, lo que se adapta a sus formas idiosincrásicas de procesar la variada información existente y a crearse.
Concurrentemente al fortalecer las experiencias personalizadas de aprendizaje, que robustecen la autonomía, se extienden las formas grupales y colaborativas en redes de diverso tipo coadyuvantes al desarrollo de valores democráticos, de solidaridad, esfuerzo compartido, de respeto a la diferencia y otros para revisar propuestas alternativas de resolución de problemas y alcanzar objetivos comunes.
Tratándose de la incorporación de las TICs a una organización universitaria y/o programa educativo superior se percibe a la innovación como una propuesta planificada para generar o mejorar productos, procesos y/o servicios formativos.
Sin embargo, si bien las innovaciones implican cambios, no todos los cambios necesariamente involucran nuevas ideas correspondientes a un know-how que conducen a mejoras socioculturales y tecnológicas significativas, y por ende contundentes en la formación.
Se debe tener claro que en la mayoría de los casos al referirse a las innovaciones en la universidad y/o en la formación del profesorado, se apunta mas a productos, donde el concepto de cambio socio-tecnológico apunta a la incorporación de equipos tecnológicos y menos a una discusión racional y critica de las TICs, que abarca el logro de un nuevo know how “invisible” .Es decir deberían apuntarse a los procesos de diseño, gestión, producción y seguimiento de las nuevas estructuras o sistemas administrativo-formativos que caracterizan a los programas presenciales que incorporan las TICs.
Entonces, las TICs parecen ser centrales –aunque debería evaluarse caso por caso- , en todos los rubros nombrados porque influyen positivamente en la innovación, facilitan la flexibilidad, la transparencia, la adaptación y la interfertilización con la circulación de la información que ahora es parte central del rol del profesor/a, que comparte y distribuye al combinarse con la enseñanza presencial.
Claro que –se enfatiza nuevamente-, es necesario que todos estén asociados y comprometidos dentro del marco expuesto al interior de los departamentos universitarios respecto de las propuestas de innovación mencionadas. En especial, en los sectores administradores y directivos donde la negociación de los poderes,- en la superación de monopolios por la construcción conjunta negociada -, otorga legitimidad a los procesos de urgente reformulación que se requieren para obtener los resultados deseados de flexibilidad organizacional y formativa.
Como se percibe el rol de las redes en la gestión y circulación de la información implica concurrentemente una transformación en concepción y metodologías de la enseñanza y del aprendizaje, de quien/ es llevan adelante dichos roles en diversas acciones, las que se realizan tanto dentro como fuera de las paredes de la organización e incluso del aula de formación / capacitación al tratarse de redes virtuales (Harasim y Hiltz, 1999) [14].
Esto implica una reformulación –al igual que las que se fueron enumerando- o replanteo de relaciones, en espacios de intenciones sociales diversas.
Las personas no se encuentran ahora solo en el lugar convencional o presencial habitual, sino en el espacio común del ciberespacio. El "aula" de aprendizaje en red es cualquier parte donde se tiene una PC, una línea telefónica o conectividad sin cables. Así la pantalla de la PC es una ventana al mundo del aprendizaje para dominar información y construir conocimiento y habilidades varias, vía conexión con la red. Esto implica un gran cambio cultural y de mentalidad como de expectativas sociales.
Las redes (Harasim y Hiltz, 1999) (op. cit) son grupos de colaboración y producción de saber entre profesores/as como de estudiantes que se comunican y aprenden, trabajan e investigan, de forma conjunta, en el lugar, en el momento y al ritmo que necesiten, del modo más adecuado a su tarea y al solucionar demandas puntuales en términos del acelerado ritmo del cambio socio- tecnológico.
El acento en la participación es digno de retomar dada por la posibilidad tecnológica y en especial por la opción de la Web.2 , siempre y cuando, mentalidades e intenciones sociales así lo decidan albergar y sostener ya que sus connotaciones socio-políticas no son nada despreciables.
Los proyectos educativos mixtos presenciales y electrónicos
Las propuestas educativas electrónicas mediadas por las TICs además de implicar entornos virtuales de aprendizaje en general en forma de cursos, seminarios en línea y/o trabajos de investigación en grupos colaborativos, supone entender que el acceso, la construcción, distribución y aplicación/ uso del conocimiento procesado puede darse en situaciones combinadas o mixtas con la educación presencial. Ello significa revisar diseños curriculares e instruccionales desde la perspectiva de una Tecnología Educativa Apropiada y Crítica[15] , cuyo principal potencial es personalizar el protagonismo y autonomía del aprendizaje, entre otros rasgos definitorios que se han enumerado a lo largo de esta aporte. Hallarse menos pegados a una institución física como superar restricciones horarias y edilicias, recurrir y abrirse a recursos de la comunidad externa y otros a buscar, para lograr resultados y priorizar resoluciones particulares según demandas concretas de una formación acorde a los tiempos ciberculturales que se viven, es todo un desafió innovador.
En consecuencia, existe la necesidad de revisar la cultura institucional universitaria muchas veces, bastante anacrónica y alejada de una articulación de propuestas más flexibles y dinamizadoras del protagonismo estudiantil y comunitario, lo que además debe ser tomado en cuenta ya que contribuyen a aumentar su entusiasmo, motivación y retención de los programas formativos. Se trata de configurar, consolidar y actualizar la cultura organizacional para inscribir proyectos educativos de cambio socio-tecnológico, lo que significa entender, focalizar y optimizar todos los procesos de aprendizaje y enseñanza mediados (y no solo por tecnología material) dentro de una organización universitaria, o que usar las TICs para “distribuir justo a tiempo”, cursos de enseñanza superior a poblaciones cada vez mayores, demandantes de la misma.
Entonces si se desea dar respuesta al interrogante que abrió esta contribución expositiva y reflexiva, se podría sostener que son variados los prerrequisitos necesarios, muchos de los cuales fueron analizados y que darían respuesta de cómo hacer dicho cambio o transito. Si la preocupación es como superar barreras para instaurar correctamente los programas de educación universitaria presenciales combinando las TICs e Internet, se podría sostener que es necesario:
1. Decididas y sostenibles inversiones tecológicas de infraestructura y de redes, de una administración, organización y propuestas curriculares de formación adecuada a los protagonistas del programa/ currículo que permita la apropiación con uso y aplicación inteligentes, de los recursos materiales y simbólicos, convencionales y electrónicos a variadas situaciones de la vida y el trabajo.
2. Aprender a aprender de un modo autorregulado (metacognitivo que implica fortificar la autonomía de la persona que aprende) en situaciones combinadas presenciales y en línea, o cercanas y virtuales. Se trata primero de reformular de modo científico y practico el currículo, contrastado en la realidad para que llegue a la situación de enseñanza y aprendizaje a fin de realizar un análisis minucioso de objetivos y contenidos didácticos y optimizar estrategias metodológicas y recursos electrónicos que profundicen el mind y el socioware a través de los potenciales software y hardware presentes en cualquier entorno mediado por tecnología (presencial o remoto).
De este modo, especial cuidado se tendrá con el estudiante para la auto-dirección del aprendizaje, de modo autónomo con apoyo del grupo y del profesor/a presente y en línea, todos en un interjuego experiencial e instruccional. Ello será posible porque se han adoptado nuevos marcos socio mentales de comunicación y aprendizaje, y nuevas habilidades mediáticas y electrónicas, personales y grupales como asimismo, procesos de lectura interactiva y navegación reflexivas, manejo racional del tiempo para la realización, intercambio y discusión, entrega y defensa de los trabajos prácticos y exámenes finales, si se trata de propuestas de educación formal superior.
La enseñanza virtual en combinación a la presencial convencional aporta unas ventajas que justifican su rápida expansión, que por su relevancia, se pasan a sintetizar:
- aumentar la posibilidad de comunicarse e interactuar de modo horizontal y personalizado para conocer, guiar y apoyar a los estudiantes,
- una fácil actualización de los contenidos, que como el acceso a los cursos se puede realizar, desde cualquier lugar y en cualquier momento; lo mismo en cuanto a las consignas de las actividades y trabajos prácticos parciales y finales.
- aprovechar las instancias anteriores para llevar adelante no solo un feed-back de seguimiento inmediato sino enriquecer las formas evaluativas según lo aspirado inicialmente por el programa de formación.
Pero la enseñanza virtual NO es una panacea. Los procesos formativos además de ser largos y contradictorios, son dilemáticos. Habrá que superar también mitos como que con la formación mixta se consigue un aprendizaje más autentico y efectivo porque es mas real, o de connotaciones de rapidez y de fácil retención.
A pesar de los entusiasmos y de las experiencias – cada vez mayores- de apelar a la integración de enfoques y recursos tecnológicos, no existe aun un solo estudio que demuestre que el aprendizaje sea lo que se enuncio si se empleara la formación mixta presencial y en línea en una combinación de métodos.
Si bien se consigue una enseñanza menos improvisada y rutinaria y un aprendizaje más aterrizado y significativo , que reconoce que la retención de un aprendizaje se liga a la motivación que el alumno tenga, el sentido que le otorgue a la propuesta formativa , la necesidad que perciba de aprender algo para aplicarlo en su vida cotidiana y/o laboral,
los estudios de contratación y de investigación en la acción, siguen siendo centrales, para demostrar que la calidad pedagógica y humana del profesor/a, la adecuación y atractivo de las actividades y materiales de aprendizaje con estrategias dinamizadoras y con todos los recursos cotidianos (desde los mas convencionales hasta los mas electronificados) para ser apropiados y usados, - a pesar de incertidumbres varias, siguen siendo insoslayables.
Para finalizar:
Se requiere mucha “vigilancia epistemológica” para no reiterar en la educación virtual o en combinación con las TICs, los errores que ha cometido y aun comete la educación presencial convencional pura. Como por ejemplo, caer en el engaño de tratar de reproducir en la red y con las TICs, el perfil de una clase tradicional, sin aprovechar las opciones que brindan estos entornos virtuales en si mismos al utilizar sus herramientas y características típicas en modalidades que favorezcan el aprendizaje y que son difíciles de hallar para utilizar en la clase tradicional. Sobretodo añadiendo la enorme actualización científica y/o incluyendo puntos de vista contrapuestos para generar debates como también la adaptación de los contenidos a las demandas y los estilos de aprendizaje de los alumnos, de manera de obtener una mayor calidad en la enseñanza, que implícita variados rubros a tener en cuenta.
Lo importante es el contenido en su validez y relevancia junto con las herramientas (del mindware) cognitivas, sociales, éticas y actitudinales, para profundizar (ya que solo se usan muy poco de sus potencialidades) para fortalecer el uso valioso de las TICs (con el software y el hardware) y coadyuvar a logros formativos[16].
Otras variables intervinientes utilizadas para re-orientar la formación superior presencial a través de las TICs e Internet es potenciar lo comunicativo grupal y productivo académico con acciones docentes- tutoriales factuales y virtuales dentro de un proyecto de trabajo grupal que haya reformulado y discernido para qué y porqué elegir la propuesta de combinación de concepciones y metodologías presenciales y electrónicas. Ello puede ser un trabajo de producción de material educativo nuevo, un problema a resolver, un caso a analizar, una investigación a realizar de modo conjunto, etc. lo que implica desmistificar pseudo-expectativas para poner todas las eneregias en re- organizar en consecuencia, la formación y el estudio de otro modo.
Como corolario, hoy la tendencia es elegir diseños combinados de propuestas que se conocen como del aprendizaje mixto electrónico puro o a distancia y combinado con el presencial (o blended learning), que articula estrategias y recursos -apoyados en las TICs- porque están demostrando ser mas enriquecedores en las experiencias formativas y compensadores de muchas falencias que los proyectos formativos no solo presenciales puros sino totales de e-learning también están demostrando.
Para que un sistema o programa demuestren ser productivo y renovado o con un desempeño que afiance el cambio tecnológico a través de integrar en los proyectos de aprendizaje las propuestas electrónicas con la presencialidad al interior de una organización universitaria, se piensa que los requerimientos centrales son:
· Superar estadios donde reinan los medios artefactuales per se para transitar hacia el reconocimiento de la centralidad de las mediaciones socioculturales, edu-comunicacionales, organizacionales y tecnológicas desde el punto de vista simbólico y no solo material, a fin de lograr altos niveles de logros en virtud de los procesos e insumos implicados.
· Identificar el desempeño de agentes y sectores al interior de la organización educativa superior en interdependencia porosa con el marco externo, con el despliegue de la evidencia de competencias contrastadas en objetivos que orientan de modo fundamentado, el proceso y las herramientas de aprendizaje seleccionadas con coherencia en la ejecución de los proyectos formativos.
BIBLIO y WEBLIOGRAFIA CONSULTADA
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[1] Castoriadis, C. (2006) Una sociedad a la deriva, Edit. Katz Bs Aires
[2] Stake, R.1976. Evaluacion respondente.
[3] Ciudadania emergente como diferente respecto de la del siglo XIX: Fainholc, B. Presentada en la Conferencia Internacional de Educacion a Distancia de la UNED de Costa Rica. Nov/2006.
[4] La articulación de las TIC en la enseñanza universitaria se halla reconocida , dede hace tiempo, en la ERIC en torno al tópico “Technology in Higher Education”, que puede consultarse en la siguiente dirección: http://www.eriche.org/Library/crib/techinhe.html
[5] Fainholc. B. 2001.La Tecnología Educativa Apropiada: una revisita a su campo a comienzos de siglo. Revista RUEDA Nº, Universidad Nacional de Lujan, Nº 4, Setiembre. 2001
[6] BATES, T. ,2001. “Cómo gestionar el cambio tecnológico”. Cap. 1: Afrontar el reto tecnológico en los centros universitarios. Edit. Gedisa, Barcelona
[8] Web.2: Software social que conforma comunidades democratizando el acceso de herramientas sofisticadas conformando inteligencia colectiva. Pretende reducir la distancia entre los que acceden a la web y los que publican información en ella, de modo gratuito apelando a un gestor de contenidos en forma de blog, puediendo incluir videos(You-tube).
[10] Senge, P.(1992)La quinta disciplina.Granica.Bs.As.
[11] La creación y recreación de saber tecnológico se relaciona con el “conocimiento tacito o implicito” . Es el orientado e inferido desde la acción práctica y reflexiva en cualquier area disciplinar y de la vida cotidiana; se adquiere en la experiencia contrastada , con poca o sin ayuda; permite a las personas conseguir objetivos de valor personal; útil para el mundo real; se relaciona con procedimientos; se expresa en condiciones ....."si... entonces.....". Se vincula a valores sociales y democráticos que buscan mejorar la efectividad organizacional y personal en una contribución al desarrollo social .
[12] Fainholc, B. (2000) Formacion del profesorado para el nuevo milenio: hacia una tecnología educativa apropiada.edit magiusterio, Bs.As/.
[13] Salinas, J. (1999)Que se entiende por una institución de educación superior flexible?.Comunicacion presentada a EDUTEC 99, Sevilla, ISBN: 84-89673-79-9.
[14] HARASIM, L. HILTZ, S. y OTROS (1999): "Redes de Aprendizaje". Cap. Las Redes de Aprendizaje: un paradigma para el siglo XXI. Edit. Gedisa, Barcelona
[15] Fainholc, B. 2001 .Articulo publicado por Rev RUEDA. Op. Cit.
[16] Salomon, G. 1999. La influencia de la tecnologia en la mente. Publicación CEDIPROE.
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